En realidad, a pesar del bonito monumento, que antaño estaba en el recinto de la Estación de Quilpué y ahora en un lindo jardincito unos metros al oriente, al lado del paso bajo nivel que conduce a El Retiro y el cerro La Corona, Quilpué no tiene fundador ni, por lo mismo, Acta de Fundación. Y, en la realidad efectiva, Rodrigo de Araya no poseyó tierras por estos lados: a pesar de la donación (que no pasó más allá del papel), Pedro de Valdivia fue el beneficiario de todas estas tierras, que eran parte de la extensa Hacienda de Quillota, que incluía desde Aconcagua hasta Casablanca. Rodrigo de Araya jamás mencionó tierras en Quilpué en sus documentos ni en su testamento. Y Pedro de Valdivia las cedió a González de MArmolejo para hacerse con otras tierras auríferas en el sur, en Andalién. Después se produjo el desbande por estas tierras. Y hasta litigios entre el sucesor de González Marmolejo y un señor que aducía mejores derechos. Los lonkos dijeron que estas tierras no valía siquiera lo que un paño azul, y al final ganó el sucesor de González Marmolejo...
1 Comments:
En realidad, a pesar del bonito monumento, que antaño estaba en el recinto de la Estación de Quilpué y ahora en un lindo jardincito unos metros al oriente, al lado del paso bajo nivel que conduce a El Retiro y el cerro La Corona, Quilpué no tiene fundador ni, por lo mismo, Acta de Fundación. Y, en la realidad efectiva, Rodrigo de Araya no poseyó tierras por estos lados: a pesar de la donación (que no pasó más allá del papel), Pedro de Valdivia fue el beneficiario de todas estas tierras, que eran parte de la extensa Hacienda de Quillota, que incluía desde Aconcagua hasta Casablanca. Rodrigo de Araya jamás mencionó tierras en Quilpué en sus documentos ni en su testamento. Y Pedro de Valdivia las cedió a González de MArmolejo para hacerse con otras tierras auríferas en el sur, en Andalién. Después se produjo el desbande por estas tierras. Y hasta litigios entre el sucesor de González Marmolejo y un señor que aducía mejores derechos. Los lonkos dijeron que estas tierras no valía siquiera lo que un paño azul, y al final ganó el sucesor de González Marmolejo...
Publicar un comentario en la entrada
<< Home